Crítica de Alto Hospicio (Rodrigo Ramos)


Por Mabel Orozco Mérida


Rodrigo Ramos Bañados nació en 1973 en Antofagasta, Chile. Periodista y autor, actualmente es reportero de la cadena de diarios La Estrella y colabora en el sitio Urbe Salvaje, además de impartir clases de periodismo narrativo en la Universidad Católica del Norte.

Como escritor ha publicado varias novelas. La primera de ellas, Alto Hospicio, salió a la luz en 2008 en forma de blog y narra la relación de un periodista con un sicópata mientras se cometen una serie de crímenes en la localidad de Alto Hospicio

Alto Hospicio está en la frontera norte de Chile, en la localidad de Iquique. cientos de personas ocuparon los terrenos aledaños para construir sus precarias casas con la esperanza de encontrar buenos empleos y, con el tiempo, poder ubicarse en mejores lugares, porque había una gran cantidad de inmigrantes que no tenían un solvento económico.

El alto hospicio se definía por la pobreza delincuencia ya que en ese lugar no había policías mucho menos las autoridades para que tengan una mejor vida, pues entonces la mayoría de las mujeres se dedicaba a la vida fácil que era la prostitución, exponían sus vidas, y a las reglas masculinas que luego terminaban asesinando. Muchas de ellas tanto mayores y jóvenes comenzaron desaparecer poco a poco. Las madres eran la única que levanta la voz para denunciar el hecho, pero su reclamo se perdía entre las burlas masculinas. Muchas chicas que no eran prostitutas cayeron en las manos de los taxistas, tomaban el taxi como expreso y terminaban violadas y asesinadas. una vez que se descubrió que las jóvenes fueron secuestradas, violadas y asesinadas, el retrato discriminatorio de las adolescentes cambió drásticamente, ubicándose en la orilla opuesta: de putas pasaron a santas, ángeles, vírgenes ultrajadas.

Pero las otras mujeres que son prostitutas, drogadictas o alcohólicas. Toña, por ejemplo, era una joven que conoce por internet a hombres y que goza de una sexualidad libre.

Uno de sus clientes decía: “Es caliente. Ella quiso que nos juntáramos. Ella se arriesgó. Parece que le gusta jugar a las relaciones prohibidas. Parezco su papá. No me interesa saber su edad […]. Dice que todos los hombres que se la han comido se la han chupado.



Julio Ceballos era uno de los feminicidas del alto hospicio era catalogado como un enfermo mental, un psicópata, un malvado de nacimiento, incapaz de controlar sus impulsos. Incluso lo consideraban un hombre con tendencias caníbales, puesto que en más de una ocasión refiere que le hubiera gustado comer partes del cuerpo de algunas mujeres con las que fantaseaba, sus crímenes no eran justificables como podría analizarse a simple vista, sino que eran expresos de su machismo, para él las mujeres de alto hospicio todas eran prostitutas, varios cadáveres eran encontrados sin glúteos, orejas o pezones, arrebatados a mordiscos, agresiones extremas que

reafirmaba su odio contra el sujeto femenino. Ceballos asegura que su madre era una prostituta y es por eso que odiaba a las mujeres.

Alto hospicio un lugar lleno de psicópatas y mujeres prostitutas que no valoran su vida.


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